Para New Yorker, asumir responsabilidad ante la sociedad forma parte de su cultura empresarial. La empresa se ha comprometido desde su fundación a realizar una actuación social y sostenible, trabajando en diferentes ámbitos. Además de las financiaciones o donaciones en especie para actos culturales y deportivos, New Yorker también apoya y promueve proyectos sociales, que fomentan principalmente la apertura de nuevas perspectivas a las generaciones más jóvenes, así como la ayuda rápida y sencilla a niños y jóvenes desfavorecidos.

En situaciones excepcionales, como el fuerte terremoto de Haití, nos esforzamos siempre por ayudar de forma rápida y sencilla. Por este motivo, nuestro propietario, el Sr. Friedrich Knapp, donó 1 millón de euros para ayudar a las víctimas del devastador seísmo. Para garantizar la eficacia a largo plazo de la donación, New Yorker sentó precedentes creando una colección con fines caritativos diseñada exclusivamente para tal fin. Gracias al decidido apoyo de los clientes de New Yorker, la venta de camisetas y chapas aportó 280.000 euros. Todas las ganancias fueron destinadas a las víctimas de la catástrofe.

New Yorker también actuó rápidamente para ayudar a las víctimas de las devastadoras inundaciones que se produjeron en Pakistán, donando un millón de euros para ayuda inmediata al país.

Otro campo del compromiso social de New Yorker es la promoción cualificada de nuevas generaciones en los ámbitos de la formación general y de la educación artística, que permite ayudar a niños con dificultades de aprendizaje y detectar y apoyar a jóvenes talentos.

La atención se centra especialmente en proyectos del entorno directo. Un ejemplo de ello es la central de New Yorker en la región de Braunschweig/Wolfsburg. En el entorno de la central, la empresa colabora con las “United Kids Foundations”, una agrupación de fundaciones de prestigio que ayudan conjuntamente a niños y jóvenes socialmente desfavorecidos.

Para concentrar nuestra ayuda financiera de manera eficaz, nuestro propietario Friedrich Knapp ha creado una fundación propia: la “New Yorker Stiftung. Friedrich Knapp”. Esta fundación se centra en promover la formación cultural de niños y jóvenes socialmente desfavorecidos. De esta forma, la “New Yorker Stiftung. Friedrich Knapp” hace posible que los jóvenes de la región Braunschweig/Wolfsburg puedan acceder más fácilmente al arte y a la cultura, y se inicien de manera activa en el campo de la música. Al mismo tiempo, hemos adquirido un amplio compromiso dentro de la “Musische Akademie” (Academia de Bellas Artes), una institución pedagógico-cultural en “CJD Braunschweig”, que ofrece formación artística a niños y jóvenes para fomentar su desarrollo de manera eficaz.

Además de otras actividades, generalmente vinculadas a proyectos, que se desarrollan dentro del ámbito geográfico de los emplazamientos de New Yorker, la empresa también se moviliza en situaciones excepcionales para facilitar ayuda inmediata, rápida y sencilla.

En 2011, el compromiso en el ámbito de la solidaridad se ampliará aún más con iniciativas y proyectos específicos.